Yoga (en sánscrito) significa unión. Practicar yoga integra (une) los aspectos que componen al ser humano -cuerpo, mente y espíritu-, equilibrando sus energías. Para lograr este fluir equilibrado de la energía, es preciso mirar hacia adentro.
La incapacidad de advertir nuestros auténticos sentimientos, nos deja a merced de los mismos. Aquellos que poseen una mayor certidumbre con respecto a lo que verdaderamente sienten, son mejores guías de su vida, logrando mayor conexión entre sus sentimientos y decisiones personales.
La meditación desarrolla la conciencia testigo. Dejando que los pensamientos pasen, sin reprimirlos, solo observarlos y no analizarlos. No identificarse con ellos. Así, es que surgen infinidad de imágenes y emociones que yacen en nuestras profundidades. Meditar es una excelente forma de desarrollar la conciencia de la propia identidad. Las preguntas inevitables son: ¿quién soy?, ¿Qué busco?, ¿cuáles son mis verdaderos deseos?. Yoga es una disciplina holística, que nos ayuda a encontrar las respuestas.
La sensación de unidad con uno mismo que se experimenta con la práctica constante de yoga, está basada en el reconocimiento de todos nuestros aspectos (físico-mental-emocional). Cuando esta experiencia se hace real en nuestro interior, luego se traslada hacia el exterior. De esta manera, el yoga es unidad de lo interno con lo externo, de lo individual con lo universal.
“Cuando estas inspirado por un gran propósito, algún proyecto extraordinario, todos tus pensamientos rompen sus ataduras. Tu mente trasciende sus limitaciones. Tu consciencia se expande en todas las direcciones. Te encuentras, de repente, en un mundo grande y maravilloso. Fuerzas, facultades y talentos que estaban dormidos vuelven a la vida y descubres en ti mismo una persona mucho mas grande de lo que nunca hubieras soñado ser.” Yoga sutras de Patnjali, 200 B.C.E.
Al practicar un ásana (postura), debemos estar concentrados, suprimir el esfuerzo inadecuado y ordenar el cuerpo con respecto al eje de gravedad. Alineados a ese eje, la energía corporal se suelta y fluye libremente.
También el control adecuado de la respiración y su sincronización con los movimientos, hacen circular adecuadamente las energías.
Es por esas razones, que después de una práctica bien hecha nos sentimos relajados, renovados y equilibrados.La sensación de unidad con uno mismo que se experimenta con la práctica constante de yoga, está basada en el reconocimiento de todos nuestros aspectos (físico-mental-emocional). Cuando esta experiencia se hace real en nuestro interior, luego se traslada hacia el exterior. De esta manera, el yoga es unidad de lo interno con lo externo, de lo individual con lo universal.
“Cuando estas inspirado por un gran propósito, algún proyecto extraordinario, todos tus pensamientos rompen sus ataduras. Tu mente trasciende sus limitaciones. Tu consciencia se expande en todas las direcciones. Te encuentras, de repente, en un mundo grande y maravilloso. Fuerzas, facultades y talentos que estaban dormidos vuelven a la vida y descubres en ti mismo una persona mucho mas grande de lo que nunca hubieras soñado ser.” Yoga sutras de Patnjali, 200 B.C.E.